Pablo Martínez-Juarez
El verano ya está aquí y con él el anhelo de millones de personas por escapar de la ciudad. El este anhelo hay algo más que el mero disfrute de la playa, del ocio o de los paisajes rurales, también está la necesidad imperante de escapar del calor. Y parte de la culpa de esto radica en el llamado efecto isla de calor urbana.
