La crisis climática es devastadora. El nivel del mar está aumentando, incrementando los riesgos de erosión, inundaciones y tormentas extremas en las regiones costeras de todo el mundo. Las olas de calor están ocurriendo con mayor frecuencia, avivando las llamas de los incendios forestales, ejerciendo presión sobre los hábitats de la vida silvestre y provocando sequías que am
enazan los cultivos y la disponibilidad del agua. Los ríos están alcanzando niveles de inundación que alguna vez se consideraron extraordinarios. Estos desastres naturales, junto con otras amenazas climáticas, podrían provocar el desplazamiento de más de mil millones de personas en los próximos 30 años.



